Por qué muchos deportistas pasan del anteojo al lente de contacto: campo visual sin marco, estabilidad en el gesto y comodidad bajo esfuerzo. Con el caso del velista Pancho Guaragna.
El lente de contacto acompaña el movimiento del ojo: se mantiene estable en entornos dinámicos y deja libre todo el campo visual periférico. En fútbol, básquet o vela, ese campo más amplio ayuda a ubicarse en el espacio y a responder a lo que llega desde los costados.
También se adapta a los cambios de luz, al viento y a la humedad, y en deportes acuáticos o de contacto libera la cara del armazón.
Pancho Guaragna, regatista olímpico, compite con lentes de contacto desde su preparación para París 2024. «Arrieta Visión me dio una claridad nunca antes experimentada», contó.
En esta historia@panchoguaragna
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